El jugador cristiano Estevão Willian, del Chelsea, compartió su testimonio de fe después de enfrentar una grave lesión muscular que pudo haber requerido cirugía. Durante un culto en la Iglesia Visión del Evangelio, en Franca, São Paulo, el futbolista relató que su recuperación sorprendió a los médicos y fortaleció su confianza en Dios.
La lesión ocurrió en abril de este año y afectó el 80% del bíceps de la pierna, una condición que encendió las alarmas médicas y deportivas. Según contó el atleta, recibió la recomendación de someterse a una cirugía, tanto por parte de especialistas como de profesionales y dirigentes del Chelsea.
A pesar de la presión, Estevão decidió no pasar por el procedimiento quirúrgico. “Opté por no hacer la cirugía. Es un procedimiento que iba a demandar tiempo, Dios está en el control”, dijo delante de la iglesia, al explicar que tomó la decisión en oración y con el respaldo de su familia.
El jugador destacó que no enfrentó ese momento solo, sino acompañado por su padre, su madre y su hermana Esther. “Siempre digo que lo más importante es tener a las personas que amas a tu lado, porque en una decisión de esas, es muy difícil tomarla solo. Porque estás rodeado de muchas presiones, de muchas cosas”, expresó.
Dos semanas después del diagnóstico, Estevão se realizó una nueva resonancia magnética para revisar el estado de la lesión. Al salir del examen, el médico le preguntó si sentía dolor o alguna molestia, y el futbolista respondió: “No, doctor, estoy súper tranquilo, creo que hasta puedo jugar ya”.
La sorpresa llegó cuando el especialista observó las imágenes del nuevo examen. “Él me mostró la imagen del examen y dijo que no veía más ninguna lesión. Él dijo que no sabe lo que ocurrió, porque en el plazo que está, no debería estar de esa manera, tan bien estructurado. Él dijo que ni sabía por qué los médicos querían que yo hiciera la cirugía”, relató Estevão.
Más adelante, ya en el centro de entrenamiento del Chelsea, el jugador recibió una nueva evaluación positiva. “Estaba sentado y el médico habló: ‘Felicidades por tu decisión, fue la mejor posible, está caminando bien. Yo creo que vas a volver mucho más rápido de lo que esperas’. Fue un testimonio tremendo”, afirmó.
Mientras compartía su historia, el pastor mostró a la congregación las imágenes de los exámenes que confirmaban la evolución de la lesión. La iglesia respondió con aplausos y glorificó a Dios, viendo en la rápida recuperación una señal de cuidado divino en medio de una temporada difícil.

