Un intento de suicidio en pleno puente en Pernambuco, Brasil, se convirtió en un poderoso encuentro con el amor de Dios gracias a la intervención de transeúntes y un cristiano que compartió el Evangelio en el momento justo. El video del rescate, grabado por un repartidor, se viralizó y conmovió a miles, mostrando cómo el Señor usa a personas comunes para salvar vidas.
El incidente ocurrió recientemente cuando Ruberty Willian, repartidor, divisó a una mujer al borde del puente y decidió regresar para verificar qué sucedía. “Hola, chica, está todo bien con la señora? ¿Está perdida? ¿Está pasando algo?”, le preguntó al acercarse. La mujer, visiblemente alterada, intentó huir para arrojarse del viaducto.
Ruberty la retuvo mientras dos hombres más llegaban para ayudar a contenerla. Poco después, otros motociclistas se detuvieron y uno de ellos, cristiano, comenzó a hablarle con palabras de consuelo y verdad bíblica. “Dios resuelve todas las cosas. La última decisión viene del Señor. Todo esto es obra de satanás. Entréguese al Señor, Él resolverá todas las cosas, igual resolvió en mi vida”, la animó.
El cristiano compartió su propio testimonio: “Yo estaba a punto de quitarme la vida también, señora, y Dios me rescató. En esta tarde aquí, Él me pide que le diga que Él la ama, que Él tiene un plan en su vida”. “Esta causa no es perdida, esta causa es de Jesucristo. Él va a resolver por usted, señora”, aseguró con convicción.
La mujer comenzó a llorar y respondió que él no conocía su vida, a lo que el creyente contestó: “Yo no sé de su vida, pero Dios sí. Solo la señora sabe lo que está pasando”. “No soy nadie para decirle lo que la señora está pasando, pero confíe en el Señor, que Él todo lo hará. Dios ya resolvió problemas mayores y ha de resolver el suyo. Él tiene salvación para la señora”, insistió.
El cristiano recordó que había personas que la querían y se preocupaban por ella, como esos hombres desconocidos que se detuvieron para salvarla. “Si la señora no quiere compartir lo que está pasando, no lo comparta. Tenga una conversación con Cristo y Él va a resolver su situación, tenga fe en eso”, concluyó su mensaje.
Mientras tanto, Ruberty Willian fue en moto hasta un cuartel cercano de la Policía Militar para pedir ayuda urgente. El coronel Linaldo Tavares respondió y llegó al lugar, donde convenció a la mujer a bajar del puente. “Normalmente no salgo por la retaguarda del cuartel y cuando apuntamos la patrulla en la puerta, Willian llegó pidiendo apoyo”, recordó el militar.
El coronel testificó: “Puedo decir, con la mente y el corazón agradecidos a Dios, por haber podido estar en ese salvamento. No fue fácil! Pero Dios estaba con nosotros”. Destacó la acción conjunta de varias personas que se unieron para salvar la vida de esa mujer y concluyó: “Dios es bueno todo el tiempo”.

