El pastor Franklin Graham advirtió que “nuestra nación está en problemas” y convocó a los estadounidenses a un “tiempo de oración y arrepentimiento” este miércoles al mediodía, en medio de un clima político volátil y crecientes protestas en las calles. El líder evangélico pidió clamar por perdón a Dios y por paz en Estados Unidos.
Graham, CEO de Samaritan’s Purse y de la Asociación Evangelística Billy Graham, hizo el anuncio a través de sus redes sociales el lunes. Allí invitó a los ciudadanos a detenerse a orar el miércoles a las 12:00 p.m. (hora del Este), en un llamado nacional que definió como “tiempo de oración y arrepentimiento”.
“Si piensas que nuestra nación está en problemas ahora, solo espera”, advirtió el pastor de 73 años, hijo del evangelista Billy Graham. “Mientras nuestras calles hierven de odio, ira, crimen, drogas y pura desesperanza, ¿hay algo que podamos hacer?”, preguntó, para luego responder: “Claro que sí”.
“Como nación, nuestros pecados son tan grandes. Cada vez más hemos dado la espalda a Dios y a sus mandamientos, abrazando un secularismo sin Dios”, denunció. “Necesitamos pedir Su perdón y buscar Su rostro”, añadió, enfatizando el llamado al arrepentimiento colectivo.
En el contexto de las protestas tras la muerte de Renee Good, abatida por un agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis, Graham pidió orar por las autoridades y por calma en las calles. “Hay muchos que quisieran agitar las cosas — incluso hay quienes quisieran destruir este gran país”, afirmó.
“Oremos para que estos esfuerzos sean frustrados y sus planes sean llevados a confusión. Pidamos a Dios que use a Su iglesia para ser instrumentos de paz en este tiempo de gran incertidumbre”, escribió el evangelista. Concluyó su mensaje reiterando la convocatoria a “detenerse y orar” el miércoles al mediodía.
“Millones de personas recordando nuestros pecados y pidiendo perdón, arrepintiéndose y buscando Su rostro harán una diferencia”, aseguró Graham. Días antes, ya había señalado que muchas protestas contra los operativos de inmigración están “respaldadas por la izquierda socialista radical, cuyo objetivo es hacer de Estados Unidos otra Venezuela”, lo que, según él, terminaría destruyendo “la América que conocemos”.
Graham criticó consignas como “Salva una vida, mata a ICE” y llamados a colgar a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, calificándolos de “increíbles” y peligrosos. “Mentir, robar, hacer trampa: nada está fuera de los límites con tal de tomar el poder”, advirtió, señalando que muchos manifestantes ni siquiera se dan cuenta de que “están siendo usados como peones”.
Para Franklin Graham, este tiempo de convulsión es una oportunidad para que la iglesia en Estados Unidos vuelva a su fundamento espiritual. Su llamado a la oración y al arrepentimiento busca que el pueblo reconozca su pecado, clame por misericordia y permita que Dios use a los cristianos como mensajeros de paz en medio de la polarización y la violencia.

